miércoles, 29 de abril de 2015

Hacia adentro

El otoño le sienta bien a Paysandú, siempre lo dije, hasta en mis momentos más profundos de odio hacia esta ciudad el otoño le ha sentado bien. Es el fin del sufrimiento.
En verano se vive un calor agobiante donde uno se mira la piel una y otra vez para saber realmente si no estamos a punto de arder en llamas. Y no exagero, por lo menos yo me he visto en esta situación más de una vez. La falta de aire de mar es lo que lleva a esta ciudad a siempre estar sedienta. Los colores opacados por el sol denotan esa furia con la que la estación estival nos maltrata, como si nos odiara realmente.
Este post se iba a llamar ''Las plagas del Norte'' pero ha llegado un poco tarde, un poco adrede. Al principio parecía apropiado, pero ya a fin del verano  fue cuando comencé a notar cambios en como el sol me trataba  y yo también comencé a cambiar mi forma de sentir hacia él. Parecía quererme.
Y así como el sol comenzó a bajar su intensidad yo empecé a soltar, a relajar y a perdonar todo ese daño que percibía tan personal pero que en realidad solo es parte del ciclo de vivir más hacia el norte, más hacia adentro.
Es gracioso como cuando estamos en la capital y nos vamos hacia algún departamento del país de visita o vacaciones decimos ''te vas para afuera'' o en mi caso lo que  escucho muy seguido es ''estás viviendo afuera?''
Es gracioso por que cuando nos referimos a departamentos que no son la capital decimos que son parte del ''interior'' del país, como si el alma allí estuviera. Parece que para conocerse realmente en algún momento todos deberíamos acampar allí.
Adentro, donde no hay aire, donde todo parece achicarse hasta que nos percibimos en una explosión en sí misma, en el Temazcal del mapa, el interior.



En el fin y el comienzo, todo pasa en un segundo.




1 comentario:

Maruxa dijo...

Buenas noches Carola.
Escribe muchas veces,me gusta leerte.
Desde este rincón azotado con furia por el viento y la lluvia ,un amigo me decía que el invierno le quiere tanto a mi aldea que decidió instalarse aquí todo el año.........
Los amigos no siempre tienen razón!!
Un fuerte abrazo repleto de buenos deseos.